Clases de Telas Aéreas
Clases multinivel para jóvenes y adultos. Telas aéreas y danza aérea.
Telas aéreas y danza aérea
Las clases de telas aéreas o danza aérea están dirigidas tanto a personas sin experiencia, que es la primera vez que se acercan al mundo del circo, como a aquellas que buscan profundizar en la técnica.
Aquí no vienes a competir: vienes a descubrir de lo que eres capaz.
Las clases en El Invernadero las gestiona la Fundación Generación Circo · Scimmie Volanti. Cuidamos que cada clase sea un espacio seguro, sin miedo y sin prisa: se aprende a tu ritmo y en grupos reducidos. Creamos comunidad —casi una familia—. Y con tu cuota no solo pagas tu clase: ayudas a becar a personas y familias en situación socioeconómica compleja, para que el circo pueda ser de verdad para todo el mundo.
Dos espacios para todos los niveles
Horarios en El Invernadero
desde la 2ª clase: 34 €/mes · cada sesión dura 1 h 45 min
Preguntas sobre las clases de telas aéreas
¿Hace falta experiencia previa?
No. Hay grupos multinivel y puedes empezar desde cero; también hay grupos de nivel intermedio/avanzado si ya practicas telas aéreas o danza aérea.
¿Desde qué edad se puede hacer telas aéreas?
Tenemos grupo infantil (de 8 a 12 años), grupos juveniles (a partir de 12 años) y grupos de adultos. Hay sitio para todas las edades.
¿Dónde se imparten las clases de telas aéreas en Madrid?
En dos espacios: El Invernadero en Alcobendas (Madrid), con más de 8 m de altura, ideal para todos los niveles —especialmente avanzado—; y nuestro centro en Madrid (Barrio del Pilar), con 5 m, indicado para iniciación y nivel intermedio.
¿Cuánto cuestan las clases?
37,5 €/mes una clase a la semana (compromiso trimestral). A partir de la 2ª clase semanal, 34 €/mes. Las clases las gestiona la Fundación Generación Circo (Scimmie Volanti): con tu cuota, además de tu clase, ayudas a becar a personas y familias en situación socioeconómica compleja.
¿Qué necesito llevar a clase?
Lo ideal son mallas de algodón (la licra resbala en la tela), de pierna entera o piratas para proteger las corvas, y camisetas ajustadas para que no se enreden con la tela —preferiblemente con manga para evitar rozaduras, aunque de tirantes suele servir—.